Publicaciones etiquetadas con: Inerrancia de la Biblia

El fundamentalismo bíblico explicado con conejitos

lógica religiosa

Aunque esta imagen es muy usada para mostrar la negación de la evidencia científica de algunos cristianos fundamentalistas en los temas que no les gustan, también sirve para mostrar la manera en que esos mismos cristianos razonan respecto a la Biblia que dicen defender. Y es que en lugar de tratar de discernir qué es lo que tienen en las “piezas de rompecabezas” de los libros bíblicos, se encierran en una imagen de la “Palabra de Dios” idólatra creada por ellos mismos y que no tiene sustento. Por ejemplo, frente a la clara evidencia histórica y literaria que muestra que el Génesis no entrega un relato científico de la creación del mundo* prefieren seguir lo que según ellos dice la Biblia; se guían por sus propios razonamientos en lugar de las pruebas que la Biblia muestra. Desde este punto de vista decir “Dios no mentiría diciendo que creó el mundo en seis días si no fue así” no es muy distinto del “Es un pato. La caja no mentiría” de la imagen, ¿no les parece?

* No hacemos referencia a la abrumadora evidencia científica en contra de esa idea a propósito. El punto es señalar que el estudio de la Biblia misma es suficiente para desmontar la falsa noción de un relato científico en Génesis 1.

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La Biblia dice cosas que no están bien, y negarlo no es la solución

     La imagen va a raíz de la entrevista al historiador y teólogo Marcus J. Borg que publicamos anteriormente, y las muchas interesantes reflexiones que se pueden sacar de ella. Mucha gente se ofende al escuchar que la Biblia está equivocada en algunas de las cosas que dice porque creen que tiene un valor especial  (ya sea como Palabra de Dios o alguna otra forma más difusa de reverencia), pero si realmente están comprometidos con esa opinión entonces es más honesto devocional e intelectualmente asumir que hay cosas en ella que no están bien que simplemente ignorar las partes que no nos gustan. Si piensa que al hacerlo puede perder su fe, hay algunos puntos que pueden servir para iniciar una reflexión:

  • Para el cristianismo tradicional (sí, también los protestantes) la Biblia es una guía para la salvación, por lo tanto no hay que buscar ni esperar encontrar en ella verdades de otro tipo, por ejemplo, científicas. Que la Biblia esté equivocada al considerar aves a los murciélagos (Lev 11:19) parece irrelevante y poca cosa comparado con lo que de verdad importa, ¿no? Quizá también lo sea que el Universo no haya sido creado en seis días hace seis mil años, sino que tenga 13.700 millones de años. Entonces, ¿por qué no aceptar que en eso la Biblia está equivocada? 
  • Hay una serie de principios para la lectura de la Biblia que han demostrado ser más fructíferos y útiles que las lecturas “literales” o “al pie de la letra”. Por ejemplo, considerar siempre la intención del autor al escribir el texto y no asumir que la interpretación correcta es la que nos parece a nosotros. Hay dos dichos que resumen bien este principio: (1) “el texto, sin el contexto, no es más que un pretexto para hacerle decir lo que queremos que diga”; (2) “la Biblia fue escrita para nosotros, pero no directamente a nosotros”. Esto último significa que siempre debemos considerar la cultura y forma de pensar del escritor para entender el significado que él quería entregar, o si no además de distorsionarlo no vamos a entender nada.

  • Pero incluso cuando aplicamos principios de interpretación hay cosas con las que no podemos estar de acuerdo, como los ejemplos de la foto arriba (o Salmos 137:8-9). Lo único decente en esos casos, me parece, es rechazarlos de plano, y entender que si aparecen en el texto bíblico se debe a que sus escritores eran humanos, y como tales se equivocaban. La esclavitud en el Mundo Antiguo era algo que simplemente se daba por hecho; la violencia hacia la mujer es frecuente en las culturas patriarcales (hasta el día de hoy). Una forma básica de tratar esos textos problemáticos es aplicar la regla de oro, ponernos en el lugar del otro, y darnos cuenta de que también podemos aprender de los errores de la Biblia (al respecto ver: ¿Qué hacer con el problema de la violencia en los textos de la Biblia?).
  • Por último, insisto con el tema que ha aparecido en los últimos posteos: una doctrina de la inspiración divina no es necesariamente incompatible con la presencia en el texto bíblico de errores o cosas que están equivocadas (de hecho, parece casi imposible que no los tenga, y eso está bien). Para algunos cristianos que se asoman al tema esto es motivo de mucha preocupación y hasta rechazo, pero buscar la verdad implica seguirla aunque nos lleve a formas de pensar que no nos agradan (¿todavía?). Si ese es el motivo por el cual le cuesta aceptar aunque sea la posibilidad de que la Biblia esté equivocada, depende de usted ser fiel a sus convicciones. Se puede vivir feliz y contento sin preguntarse jamás nada sobre estos problemas, pero si uno se toma su fe en serio una vez que nos planteamos la pregunta no podemos seguir como si no pasara nada.

Respecto a este tema ver también la columna ¿Errores y contradicciones en la Biblia? del biblista argentino Ariel Álvarez Valdés, y el libro de Gordon Fee y Douglas Stuart La lectura eficaz de la Bibliaque pueden descargar en el enlace. Hasta la próxima.

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La Biblia es como Jesús (en Filipenses 2)

“Comprender cuán influida por la cultura está la Biblia es en realidad una expresión de los extremos a los que llega Dios al ir a hablar a las personas adonde ellas estén. Algunos se refieren a esto como una comprensión encarnacional sobre qué es la Biblia. De la misma manera que Jesús es totalmente un ser humano, pero sin embargo es el Hijo de Dios, la Biblia, también, refleja la época en que Dios se reveló a esas personas.

Esto puede ponerse difícil de aceptar, ya que en el Mundo Antiguo pensaban de manera diferente a nosotros. Creían que la tierra era plana. Creían que había una cúpula sólida sobre nosotros que evitaba que las aguas cayeran. Eso es lo que pensaban acerca de la naturaleza de la realidad. Creo que a veces cometemos el error de asumir que Dios, que es un Dios que dice la verdad, nunca diría eso. Él es un Dios que dice la verdad, pero también es un Dios de amor que habla con las personas en categorías que ellas son capaces de entender. No hay que exagerar, pero creo que vemos la gloria de Dios a través de lo mucho que Él está dispuesto, por decir algo, a humillarse a sí mismo, a hablar en el lenguaje de la época, el lenguaje de la gente común, al igual que Jesús.”

Peter Enns

El anterior me parece un muy buen argumento para aquellos que temen que el estudio crítico (o científico, o académico) de la Biblia signifique la pérdida de la autoridad que le dan como Escritura. Una vez que se toma en serio la idea cristiana de que Jesús es divino y humano voluntariamente (Filipenses 2:5-8) entonces también es más fácil ver a la Biblia como inspirada por Dios y al mismo tiempo limitada por la cultura, conocimientos e ignorancia de sus escritores humanos. Y así como cualquier idea sobre Jesús que resalte más su lado divino por sobre el humano (o el humano por sobre el divino) es contrario a la enseñanza cristiana tradicional, por analogía también lo es creer que porque la Biblia es la “Palabra de Dios” no puede tener errores, o que no se la puede estudiar como la colección de obras literarias que es. Al contrario, estudiarla de esa manera puede ser para el creyente una forma más de acercarse al entendimiento de Dios y la forma en que actúa en la historia humana.

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“A veces la Biblia está equivocada” – Entrevista a Marcus J. Borg

Entrevista publicada originalmente por www.Read the Spirit.com. Enlace original (en inglés) aquí.

Marcus J. Borg“A veces las cosas que dice la Biblia están mal”. Eso es algo peligroso de decir para el clero en las iglesias, sin embargo es uno de los principales mensajes de su obra.

Me encantaría que cada clérigo se pusiera de pie y dijera a sus congregaciones: “A veces la Biblia está equivocada”. Hay algo que se da por hecho en la cultura cristiana conservadora—y es cierto, me parece, en gran parte de la línea principal del cristianismo de hoy— que comprender la Biblia es sencillo. Y, si la Biblia dice que algo está mal, entonces no hay vuelta que darle. Hay muy pocos cristianos que están dispuestos a ponerse de pie y decir: “a veces la Biblia está equivocada”. Sin embargo, creo que es muy importante que los cristianos lo digan de vez en cuando.

Antes de que algunos de nuestros lectores empiecen a arrojar cosas a las pantallas de sus computadoras, recordemos que lo que usted está diciendo tiene mucho de sentido común, si nos detenemos a pensar en todo lo que dice la Biblia.

Ejemplos evidentes son los pasajes de la Biblia que dicen que la esclavitud está bien. Hay algunos pasajes en la Biblia que prohíben absolutamente el divorcio. En Marcos 10:9, la prohibición es completa. Mateo tiene una excepción: por razones de adulterio. También, es claro que hay pasajes en el Nuevo Testamento que esperan la nueva venida de Jesús sea muy pronto desde su punto en el tiempo. Ahora bien, han pasado 2.000 años. Hay muchos ejemplos más en los que, hablando claro, tenemos que decir: “a veces la Biblia está equivocada”.

Si la gente se detiene y reflexiona acerca de esto, puede que recuerden ejemplos a lo largo de la historia en los que las personas han hecho esto. Había abolicionistas famosos que literalmente sacaron los pasajes a favor de la esclavitud de sus Biblias. Estaba Thomas Jefferson, quien tomó su Biblia y recortó los pasajes que no tenían sentido lógico para él.

Creo que es de vital importancia para que la gente hable sobre esto en las iglesias, ¡pero es tan difícil para los clérigos hacerlo! Y, en las iglesias evangélicas fundamentalistas y conservadoras que afirman la autoridad única de la Biblia, es muy difícil que alguien pueda admitirlo. Sería alarmar a la mayoría de las congregaciones conservadoras: “¿Qué quiere decir con que la Biblia a veces está equivocada. ¿Dónde quedará nuestra autoridad si empezamos a decir eso?”

También hay un segundo problema que impide que la gente hable honestamente sobre las cosas que están mal en la Biblia. Es que se considera como dado lo que dice la iglesia: si algo ha sido así durante siglos, ¿sobre qué base podemos cambiamos este ethos centenario? No hace muchos años el tema era “¿pero cómo vamos a ordenar como sacerdotes a las mujeres?”

Usted y su esposa son de la Iglesia Episcopal, parte de la Comunión Anglicana, pero debemos recordar que más de la mitad de la Cristiandad todavía no ordena a mujeres como sacerdotes. Sume a los 1.000 millones de católicos con los 500 millones de ortodoxos, y es verdad: la mayoría de los cristianos todavía no pueden superar los siglos de interpretación de la Biblia que impiden la ordenación de mujeres.

Creo que eso también es reforzado por la forma en que se lee la Biblia cada domingo por la mañana. Casi todos los que se levantan y leen la Biblia, al final dicen: “palabra del Señor”. Después, la congregación responde: “demos gracias a Dios”. Pero ese intercambio causa confusión en la gente. Subraya la idea de que acabamos de escuchar la autoridad divina. Y yo no tengo ningún problema con la afirmación “palabra del Señor”, siempre y cuando “Palabra” sea con mayúscula y en singular. El Libro de Oración Común de Nueva Zelanda, dice: “escuchen lo que el Espíritu dice a la iglesia”. Eso es un poco mejor para el esclarecimiento de este común malentendido.

Speaking ChristianY eso nos lleva Speaking Christian [“Hablando en cristiano”], su nuevo libro sobre docenas de palabras y frases que son mal comprendidas con tanta frecuencia que usted sostiene que el cristianismo se está convirtiendo en una fe dividida por un lenguaje común—adaptando la original frase de George Bernard Shaw de que los británicos y los estadounidenses son dos pueblos divididos por una lengua común.

Me hago eco de las palabras de Pablo, quien dice que tenemos este tesoro en vasos de barro. Creo que la NVI lo traduce como que tenemos este tesoro en vasijas de barro. Veo a las palabras de la Biblia como el vaso de barro. Las palabras son un producto humano, hechas de la tierra, y sin embargo, dentro de este vaso de barro tenemos el tesoro de la sabiduría divina, el tesoro de nuestros antepasados ​​espirituales, las historias y experiencias y puntos de vista que les importaban a ellos—así como la limitada comprensión y a veces incluso la ceguera de nuestros antepasados ​​espirituales.

Acabamos de publicar una entrevista con Richard Rohr, que habla de cómo empezó su vida casi como un fundamentalista, después pasó por todas las complejas respuestas intelectuales a las Escrituras que vienen con una educación en el seminario y se convirtió en algo así como un escéptico. Pero ahora le gusta hablar acerca de cómo encuentra una historia como la de la creación en Génesis profundamente verdadera, pero en “cerca de 10 niveles diferentes” que no habría comprendido en su juventud.

Estoy muy feliz de poder decirlo de esta manera: las historias de Génesis de la creación son profundamente verdaderas, pero no ocurrieron en la manera en que se describen en el Génesis. Creo que eso es lo que Richard Rohr está diciendo también. Estas historias son verdaderas en niveles distintos al de las lecturas literales. Eso es una cosa.

Pero hay otra cosa de la que estoy hablando: también hay algunos pasajes en la Biblia que, incluso cuando los entendemos perfectamente, están equivocados. Sólo para sacar un ejemplo: en 1 Samuel 14, Dios ordena a Saúl matar a todos los hombres, mujeres y niños de los amalecitas, un pueblo vecino con los que estaban en guerra. Ahora bien, yo no puedo creer que Dios mandara a nadie hacer eso. ¿Matar a todos los bebés? Yo no creo que haya ninguna razón para tratar de explicar este pasaje y decir que, de alguna manera, Dios no está ordenando su muerte real. No, el versículo es perfectamente claro. Dice que Dios ordenó a Saúl ir a matar a todas las personas, incluyendo a los bebés. Y creo que debemos decir: eso es algo completamente erróneo. Dios nunca mandó a Saúl ir a matar bebés. Sigue leyendo

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Cita de hoy: James F. McGrath sobre el fundamentalismo

diosamorinfierno

“El fundamentalismo me parece más una cuestión de orgullo que otra cosa. Es un hecho bien conocido que las personas que adhieren a la infalibilidad de la Biblia sacan conclusiones muy diferentes acerca de lo que la Biblia quiere decir. A pesar de ello, las más de las veces entre los fundamentalistas, la creencia en la infalibilidad de la Escritura es tomada como una salvaguarda de la infalibilidad de los puntos de vista propios.

El fundamentalismo no tiene que ver sólo con el tratamiento idólatra de la Biblia, como si fuera divina e infalible, cualidades que con razón son atribuidas sólo a Dios. Tiene que ver con tratarse a uno mismo como infalible, y por lo tanto elevarse a uno mismo a la categoría de divino. ¿Puede alguien que no es divino estar seguro de que no hay nada que necesite aprender?”

James F. McGrath

James F. McGrath es profesor de Nuevo Testamento en la Butler University (Estados Unidos), y escribe  en el blog Exploring Our Matrix ( por cierto, muy recomendable). Entre los temas que trata, por ejemplo, está el refutar las dudas y cuestionamientos de los escépticos del Jesús histórico, siendo uno de los investigadores bíblicos serios que más se involucra en ese tipo de discusiones en la red.

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