Puntos de vista específicos

     Revisamos uno más de los puntos de evidencia a favor de la Hipótesis Documentaria presentados por R. E. Friedman en The Bible with Sources Revealed.

La Revelación del Nombre de Dios.

  • Una de los primeras observaciones que llevaron al desarrollo de la Hipótesis Documentaria fue el uso de los distintos nombres de Dios. Pero, indica Friedman, no es sólo que se usen nombres diferentes porque eso se puede explicar, por ejemplo, como que a veces a Dios se le llama por su nombre y a veces por su título. El punto es que las fuentes tienen una idea diferente de cuándo fue que el nombre YHWH fue revelado a los humanos. De acuerdo a J, ese nombre era conocido desde las primeras generaciones de humanos. Refiriéndose a la generación anterior al Diluvio, J dice explícitamente: “Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre YHWH” (Gén. 4:26), e incluso puede que fuera conocido desde la primera pareja de humanos, porque Eva lo usa cuando da nombre a Caín (Gén. 4:1). Pero en E y P se dice explícitamente que YHWH no reveló su nombre hasta la generación de Moisés: en Génesis, YHWH dice a Abraham que su nombre es El Shaddai/Dios Todopoderoso (Gén. 17:1) Y luego, cuando YHWH habla con Moisés en Éxodo, le dice: “Yo soy YHWH. Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como El Shaddai, y no fui conocido por ellos por mi nombre, YHWH” (Éx. 6:2-3).
  • Las fuentes en el texto son casi cien por ciento consistentes en esta materia. Las fuentes E y P identifican a Dios como El o simplemente como “Dios” (hebreo: Elohim) hasta que el nombre es revelado a Moisés. Después de eso usan también el nombre YHWH. Por su parte, la fuente J usa el nombre YHWH desde el principio.
  • La fuente J nunca usa el nombre Dios (Elohim) en la narración. Cuando personas individuales son citadas en las historias pueden usar esta palabra; pero el narrador de J nunca usa la palabra, sin una sola excepción en todo el Texto Masorético.
  • Resumiendo la situación, los nombres YHWH y El, y la palabra Dios (Elohim), aparecen más de 2.000 veces, y sólo hay 3 excepciones a la regla anterior. Anota Friedman: “a pesar de este hecho fenomenal, todavía se encuentran escritores en este tema que afirman que “los nombres de Dios” no prueban nada”. (p. 11)

 Los Objetos Sagrados: Tabernáculo, Arca, Querubines, Urim y Tumim,

la Vara de Moisés y la Vara de Aarón.

  • En P, el Tabernáculo es mencionado más de 200 veces. Recibe más atención que cualquier otro asunto. Es el único lugar en que se permite realizar sacrificios. Es el lugar donde las grandes ceremonias deben ser llevadas a cabo. Es el lugar donde toda revelación tiene lugar después de Sinaí. Pero en J y en D ni siquiera se le menciona. En E, sólo es mencionado 3 veces.
  • En J, el arca es crucial para los viajes y éxitos militares de Israel (Núm. 10:33-36; 14:44), pero en E nunca es mencionada.
  • En P, los querubines dorados despliegan sus alas sobre el arca. Y en J querubines cuidan el camino al jardín del Edén. Pero nunca son mencionados ni en E ni en D.
  • En P, el Urim y Tumim son guardados en el pectoral del Sumo Sacerdote, y son usados, al parecer, para hacer consultas a la divinidad. Pero nunca son mencionados en J, E, y D.
  • En E, los milagros son realizados con la vara de Moisés (Éx. 4:2-5, 17, 20; 7:15-17, 20; 9:23; 10:13; 17:5-6, 9). Pero en P, es la vara de Aarón la que es usada para realizar milagros (Éx. 7:9-12, 19; 8:5-6, 16-17; Núm. 17:1-11; 20:8).

Liderazgo sacerdotal

  • En la fuente P, el acceso a Dios está limitado a los sacerdotes descendientes de Aarón. En todas las historias en P no hay mención a sueños, ángeles o animales parlantes, aunque tales cosas sí ocurren en J, E y D. Lo msmo ocurre con los líderes humanos: las palabras “profeta” o “profecía” aparecen trece veces en E y D, pero nunca en en P (ni J). La única aparición de la palabra “profeta” en P (Éx. 7:1) usa la palabra en forma figurada y refiriéndose a Aarón el sumo sacerdote. Igualmente, los Jueces nunca son mencionados en P (en oposición a D que dice:  “vayan a los sacerdotes y a los jueces en asuntos legales”).
  • En P, sólo los sacerdotes descendientes de Aarón tienen acceso al Urim y Tumim. Más aún, en P los levitas que no son descendientes de Aarón no son considerados sacerdotes.
  • En P, la expiación de los pecados se alcanza sólo a través de los sacrificios que se llevan ante los sacerdotes descendientes de Aarón. No se logra por simple arrepentimiento, o a través de la piedad divina. De hecho, en P, las palabras “piedad”, “gracia”, “arrepentimiento” y “bondad” (hesed) no aparecen nunca. Y no es sólo que P no tenga los términos que expresan la piedad divina, sino que sus historias también comunican el lado misericordioso de Dios mucho menos que las historias de las otras fuentes. Por ejemplo, en la historia de los exploradores que Moisés envía a la tierra prometida, en la versión de J (, Dios dice que Él destruirá al pueblo y comenzará una nueva nación bajo Moisés; pero Moisés intercede, Dios se retracta y la sentencia divina es cambiada a cuarenta años en el desierto. Pero en P no hay tal rogar y ceder; Dios simplemente anuncia la sentencia de cuarenta años, y eso es todo. Tanto en terminología como en narrativa, P caracteriza a Dios actuando de acuerdo a justicia más que actuando de acuerdo a misericordia. Si uno desea ser perdonado por una ofensa, uno no puede simplemente disculparse: se debe llevar un sacrificio ante el sacerdote. Como con la ausencia de ángeles y profetas, en P el sacerdocio es el único camino aprobado a Dios.
  • En D, por otra parte, todos los levitas son sacerdotes. P se refiere normalmente a los sacerdotes y a los levitas (es decir, como dos grupos separados), mientras que D se refiere normalmente a los “sacerdotes levitas” (esto es, como un único grupo).
  • Transmitiendo aún más la idea en P de que los sacerdotes son el único canal a Dios, en P no hay antropomorfismos. En J, Dios camina en el jardín del Edén, confecciona personalmente las primeras ropas de Adán y Eva, es personalmente que cierra el arca y huele el sacrificio de Noé. En E, Dios lucha con Jacob y se para sobre la peña de Meribá mientras Moisés la golpea y el agua sale. Y en E, y quizá también J, Moisés ve la forma de Dios en Sinaí/Horeb. En P no hay nada tan directo y físico como esto. En P esas cosas son metafóricas, como cuando los magos egipcios dicen que la plaga es “el dedo de Dios”, o son misteriosas, como cuando se dice que los humanos fueron creados “a imagen y semejanza de Dios”, que puede o no significar algo físico.

Cifras

  • En P, edades, fechas, medidas, orden e instrucciones precisas son muy importantes. No hay nada ni siquiera cercanamente comparable en grado en J, E, o D.

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