Continuidad narrativa

“Uno de los argumentos de más peso para la existencia de los documentos fuente es el hecho de que, cuando las fuentes son separadas unas de otras, todavía podemos leer cada fuente como un texto fluido. Esto es, la historia continúa sin un quiebre […] Uno puede leer los textos y ver que, cuando separamos las dos historias del diluvio y leemos cada una de ellas (J y P, Génesis 6-9), por ejemplo, cada una se lee como una historia completa y continua. Y podemos observar este tipo de continuidad a través de por lo menos el noventa por ciento del texto desde Génesis hasta Deuteronomio.”

R. E. Friedman (1)

Para ejemplificar la cita anterior, usaremos el caso que menciona Friedman, la historia del Diluvio. Primero, haremos notar algunas contradicciones y rarezas dentro de la narración tal y como aparece en la Biblia actualmente, y luego veremos cómo, cuando se separan las fuentes, se resuelven las contradicciones y el texto mantiene su continuidad.

  • En Gén 6:5-8 se llama a Dios por su nombre, Yahvé, pero en 6:9 cuando comienza a relatarse la historia de Noé, se le llama solamente Dios. Luego se van intercambiando las dos formas de nombrarlo. Como veremos, esto no es al azar sino que tiene que ver con las fuentes que el redactor final usó para componer su versión de la historia del Diluvio.
  • En Gén 6:19-20 Dios indica a Noé cuantos animales debe poner en el arca: dos de cada especie, de las aves, de las bestias y de los reptiles. En cambio, en Gén 7:2-3, de los animales puros (o sea, aptos para el sacrificio) son siete las parejas de cada animal, y siete parejas de aves, mientras que de los animales impuros tan sólo una pareja. Como indica Friedman, “esto concuerda con el hecho de que en J Noé ofrecerá un sacrificio cuando termine el diluvio, así que necesita más de dos animales de cada especie – o si no el sacrificio acabaría con la especie. Pero en P no hay sacrificios hasta el establecimiento del Tabernáculo en Éxodo 40, así que dos de cada animal es suficiente.” (2)
  • Gén 7:11 refleja la historia de la Creación de Gén 1:1-2:3. En ella, Dios separa las aguas que están arriba de las aguas que están abajo y en medio queda la creación, como una burbuja rodeada de agua. Así, para que ocurriera el diluvio en esa versión “fueron rotas todas las fuentes del grande abismo y las cataratas de los cielos fueron abiertas”. En cambio, en la otra versión tan solo llueve (Gén 7:12).
  • Gén 7:21 (P) usa en hebreo el témino “expirar”, mientras que 7:22 (J) usa “morir”. Como ya vimos, esto concuerda con que “expirar” aparece 11 veces en P, pero nunca en J, E, ni D.
  • En Gén 8:7, Noé envía un cuervo fuera del arca; en 8:8-12 envía una paloma tres veces, hasta que las aguas se secan.

Los textos para cada fuente, en la reconstrucción de Friedman, son los siguientes:

Fuente J: Gén 6:5-8; 7:1-5, 7, 10, 12, 16b-20, 22-23; 8:2b-3a, 6, 8-12, 13b, 20-22

Y vio Jehová (3) que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación. De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra. También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra. Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice. E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová. Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos. Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches y Jehová le cerró la puerta. Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra. Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas. Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos. Quince codos más altos subieron las aguas, después que fueron cubiertos los montes. Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió (4). Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca. Y la lluvia de los cielos fue detenida y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra. Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho, [y] envió de sí una paloma (5), para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra. Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió a él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo en el arca. Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca. Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra. Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más a él y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba seca. Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar (6). Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho. Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.

Fuente P: Gén 6:9-22; 7:8-9, 11, 13-16a, 21-24; 8:1-2a, 3b-5, 7, 13a, 14-19; 9:1-17

Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé. Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet. Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero (7). Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá. Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán. De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida. Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo, y servirá de sustento para ti y para ellos. Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó. De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, de dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como mandó Dios a Noé. El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas. En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca; ellos, y todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales domesticados según sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, y todo pájaro de toda especie. Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida. Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre. Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días. Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas. Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días. Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat. Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes. Y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra. Y sucedió que en el año seiscientos uno de Noé, en el mes primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre la tierra. Y en el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se secó la tierra. Entonces habló Dios a Noé, diciendo: Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo. Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense (8)sobre la tierra. Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos con él. Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca. Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra. El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados. Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo. Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis. Porque ciertamente demandaré la sangre de vuestras vidas; de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré la vida del hombre. El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre (9). Mas vosotros fructificad y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella. Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo: He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros; y con todo ser viviente que está con vosotros; aves, animales y toda bestia de la tierra que está con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra. Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra. Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos: Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra. Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne. Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra. Dijo, pues, Dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he establecido entre mí y toda carne que está sobre la tierra.

Anterior: Puntos de vista específicos                        Siguiente: Conexiones con otros libros la Biblia

Notas:

(1)  Friedman, Richard E., The Bible with Sources Revealed, HarperSanFrancisco, 2003, pp. 13 (enlace aquí).

(2) Friedman, op.cit., pp. 43.

(3) Todas las instancias en la historia en que a Dios se le llama Jehová quedan dentro del texto de J, sin excepción.

(4) Como indicamos arriba, aquí la palabra para “morir” es diferente de la usada en la versión de P.

(5) Noé envía la paloma en J; en P un cuervo.

(6) A diferencia de P, en cuya ideología es central que el único lugar en que se pueden hacer sacrificios es el Tabernáculo dedicado por Moisés, J no tiene mayores problemas con hacer sacrificios a Dios en cualquier sitio.

(7) Como veremos, uno de los rasgos distintivos de P es la preocupación por números, medidas, fechas, etc. J, en cambio, no indica nada acerca de las características del arca.

(8) Ya hemos visto en un posteo anterior cómo esta sección está vinculada a la historia de la Creación de Génesis 1. Ver también nota siguiente.

(9) Al igual que la expresión “fructificad y multiplicaos”, esta prohibición de Dios está vinculada directamente con Génesis 1, en el que los seres humanos son creados a “imagen y semejanza” de Dios. No ocurre así en Génesis 2.

Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.