Entrevistas

¿Se puede salir del infierno? Entrevista al teólogo Robin Parry (3)

Juan de Patmos observa descender a la Nueva Jerusalen (Apocalipsis 21)

Juan de Patmos ve descende la Nueva Jerusalén

Tercera parte de la entrevista en Nomad Podcast al teólogo Robin Parry, defensor del universalismo cristiano, la visión de que, al final, todas las personas serán unidas con Dios a través de Cristo (incluso si antes tienen que pasar por el infierno). Para una presentación más completa de sus puntos de vista pueden ver este video en nuestro canal de Youtube, o leer su libro The Evangelical Universalist [El universalista evangélico].

Hacia el final de la entrega anterior leíamos lo siguiente:

NP: Entonces enfoquémonos en eso, en la idea de que las personas tienen una oportunidad después de la muerte. ¿Hay evidencia de eso en la Biblia?

RP: Es una buena pregunta. Hay; no mucha. El argumento que yo propongo es principalmente teológico, es decir, si nos fijamos en todas las cosas que están en la Biblia, lo que tenemos es varios textos en que algunas personas van al infierno, y tenemos otros textos donde todos van a ser salvos. Lo que yo digo es que ésta es una manera de unirlos: las personas que van al infierno, van al infierno —repito que no estoy cómodo con la palabra “infierno”, pero usémosla por ahora—, pero pueden ser salvados desde el infierno en algún momento, y por lo tanto ambos textos son verdad, ambos apuntan a algo que es verdad.

En esta entrega Parry comenta los pasajes más crudos y aparentemente “claros” acerca del infierno en el Nuevo Testamento, en el Apocalipsis de Juan, pero llegando a conclusiones muy diferentes de las convencionales. ¿Es posible salir del infierno?


RP: […] Pero sí hay algunos textos. En el libro digo que Apocalipsis, que es donde se tienen los textos sobre el infierno más violentos de todos, es en realidad un lugar donde yo creo que una lectura muy razonable del texto es que las personas van al infierno y luego salen de él, y puedo resumirlo muy brevemente. El libro tiene un capítulo bastante largo y tedioso…. largo y detallado quizá, sobre eso; pero en resumen lo que se tiene son algunos personajes: las naciones y los reyes de la tierra. En Apocalipsis, estas naciones y reyes de la tierra son siempre malos, son las personas que se oponen a Cristo y se oponen a la Iglesia. La Iglesia son las personas que han sido llamadas de entre las naciones: están todas las naciones, toda raza, lengua, etc., pero son personas que han salido de éstas, se han convertido a una nueva identidad: la Iglesia. Y luego, cuando Cristo regresa, las naciones y los reyes de la tierra van a la batalla contra él y son derrotados, etc., y son arrojados al lago de fuego. Así que sabemos lo que les pasa a las naciones y sabemos quiénes son.

Y luego en el capítulo 21, leemos la parte sobre las puertas de la ciudad y que las puertas de la ciudad están abiertas día y noche —esto es, la Nueva Jerusalén—, y que los reyes de la tierra y las naciones traerán sus tesoros a la ciudad. Y piensas: “Un momento, ¿qué están haciendo ellos ahí?”. Y dice que nadie puede ir, a menos que haya lavado sus ropas en la sangre del Cordero. Así que te preguntas cómo pudieron entrar, porque cualquiera que haya leído el libro hasta este punto sabe exactamente quiénes son y exactamente dónde están. No hay confusión posible.

Lo que parece es que las mismas personas que sabemos que son malos y fueron lanzados al lago de fuego, posteriormente lavaron sus ropas en la sangre del Cordero y entran a la ciudad, y las puertas “nunca se cierran”. Eso parece, pienso que en una lectura razonable del texto. Y esto sigue inmediatamente al texto acerca del lago de fuego. Por lo que se tiene estos textos muy violentos acerca del infierno, y luego éste final que parece universalismo.

Y es lo mismo en el capítulo 14, con el texto acerca de que el humo de su tormento asciende por los siglos de los siglos, inmediatamente seguido del texto en que los santos cantan esta especie de “cántico de Moisés”, en el que dicen “todas las naciones vendrán y te adorarán”. ¿Cómo puede ser? No cuadra, las naciones están echando humo en un rincón. ¿Cómo van a venir y adorar? Por lo que sostengo que la lectura más plausible de eso, una vez más, es una universalista.

NP: Entonces tu argumento sería que el universalismo entra en eso porque ninguna persona que terminara en el infierno rechazaría una oportunidad para salir.

RP: Podrían; al final no lo harían. Depende de cómo pienses el infierno y la psicología de las personas que están ahí. Yo creo que es perfectamente inteligible decir que las personas en el infierno pueden resistirse a la noción de una salvación, durante un tiempo. Se observa en el mismo libro del Apocalipsis: a menudo cuando Dios envía juicio como medio de provocar arrepentimiento, eso puede tener el efecto de agravar la obstinación de las personas. Odian a Dios todavía más. Y esa es una reacción psicológicamente comprensible. Así que no estoy diciendo que hay que pensar en el infierno como algo que, tan pronto las personas llegan, piensan: “¡Salgamos de aquí!”. No estoy totalmente seguro de cómo imaginar el infierno, pero tampoco tiene que ser algo que transforme inmediatamente a la gente.

NP: Creo que lo que viene a la mente de inmediato es el purgatorio, ¿verdad? Suena un poco como la visión católica del purgatorio.

RP: Un poco. La diferencia sería que, en la visión católica, el purgatorio no es el infierno. Los católicos distinguen entre los dos: el purgatorio es para los cristianos que todavía necesitan un poco de purificación antes de estar listos para el cielo; mientras que el infierno… Obviamente, puedes salir del purgatorio, pero no se sale del infierno. Supongo que se puede interpretar lo que estoy diciendo como que el infierno es un gran purgatorio; la razón por la que no me atrevo a decir eso, es que no creo que las personas en el infierno se salven siendo purificadas a través del sufrimiento. No creo que el sufrimiento, cualquiera sea la naturaleza del infierno, sea tal que eso redima a las personas en vez de Cristo. Por supuesto, el purgatorio tampoco tiene que ser necesariamente entendido de esa manera, pero soy un poco cauteloso al usar el lenguaje en caso de que la gente piense: “Sí, puedes ser salvo, ya sea a través de Jesús o de sufrir un poco”, como una especie de “hágalo usted mismo”. Porque no se trata sólo de ser perdonados: la salvación es acerca de ser transformados para ser como Cristo, y eso tiene que ver con estar unidos a Cristo por medio del Espíritu Santo. No es sólo perdón, es transformación.


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¿Esperanza en el infierno? Entrevista al teólogo Robin Parry (2)

“Hagia Anástasis”, o Santa resurrección, con Cristo sacando a los muertos del infierno. Mosaico bizantino en la Basílica de San Marcos, Venecia (c. 1180-1200)

Segunda parte de la entrevista en Nomad Podcast al teólogo inglés Robin Parry, defensor del universalismo cristiano, la visión de que todas las personas alcanzarán la unión con Dios a través de Cristo, al final (pueden leer la primera parte aquí, y además escuchar más acerca de los puntos de vista de Parry en este video en nuestro canal de Youtube).

Robin Parry es autor (bajo un pseudónimo) de The Evangelical Universalist [El universalista evangélico], que puede ser el tratamiento más convincente hasta ahora a favor de esta postura, y además escribió el capítulo acerca del universalismo en un libro aparecido en marzo de este 2016 llamado Four Views On Hell [Cuatro puntos de vista acerca del infierno] de la editorial Zondervan (por cierto, Zondervan ha traducido algunos de sus títulos de su serie Cuatro puntos de vista acerca de… al español, ¿será muy inocente de mi parte esperar que traduzcan éste acerca del infierno? Por lo menos la esperanza es lo último que se pierde).


[…] NP: Lo que se sigue de eso es que Dios ama a todos, porque si salva a todos significa que ama a todos. ¿Qué pasa con los textos que dicen que no ama a todos, versículos que dicen cosas como que Dios odia al malvado, “A Jacob amé y a Esaú aborrecí”?

RP: “A Jacob amé y a Esaú aborrecí”. Eso es Malaquías, ¿no? ¿Cierto? Que Pablo cita en Romanos 9. Bueno, lo que se me ocurre a la primera es que Jacob y Esaú no son personas en estos pasajes. En Malaquías, “Jacob” es el pueblo de Israel, que desciende de Jacob, y “Esaú” es el pueblo de Edom, que desciende de Esaú. Tenemos aquí el uso de un modismo semítico, es un juego de palabras judío antiguo, por así decirlo, como cuando Jesús dice, “Si alguien viene a mí y no aborrece a su padre y a su madre, no puede ser mi discípulo”. Y uno piensa: “¿Qué? ¿Tienes que odiar a tus padres?” Pero eso es sobre interpretar el significado del lenguaje. Es una forma retórica de decir, “Su amor por mí tiene que ser tan fuerte que haga que incluso su amor por alguien que realmente aman, como sus padres, parezca odio en comparación”.

Así que cuando Dios dice “a Jacob amé y a Esaú aborrecí”, hay que ser muy cuidadoso de no creer que eso significa, en primer lugar, que odia al individuo Esaú (que en realidad en el libro de Génesis termina bastante bien, mucho mejor que Jacob en realidad, cuando se encuentran). También hay que darse cuenta de que cuando dice “aborrecí”, no significa odio en un sentido absoluto, sino que quiere decir que amó a uno más que el otro. Pero incluso entonces tienes que tener cuidado de lo que significa exactamente que Dios ame a uno más que al otro. En este caso, el amor de Dios es el amor en el pacto para su pueblo del pacto. Lo que quiere decir con “amor” es la forma en que actúa hacia ellos: bendición, etc.; y no actúa hacia Esaú y Edom en ese tipo de forma.

Por supuesto, entonces tenemos que poner esto en el contexto más amplio, que en Romanos 9 donde Pablo lo utiliza, las personas que son rechazadas y odiadas como Esaú —es un texto apreciado por los calvinistas, y yo diría totalmente incomprendido por la mayoría de ellos—, lo que pasa es que estas mismas personas, algunas de las cuales son israelitas, no aceptan al Mesías. Y Pablo está diciendo que ellos no son como Jacob, que son como Esaú, y que no son elegidas: son cortadas, rechazadas, desgajadas. Pero cuando se llega al capítulo 11, estas mismas personas que habían desgajadas, rechazadas, no elegidas, dice que pueden ser injertadas de nuevo, todavía son amadas a causa de los patriarcas, y ellas, de hecho, entrarán y serán salvas, etc.

De modo que, otra vez, lo que parece ser rechazo y odio, etc., es una forma temporal en que Dios está tratando a algunas personas, en beneficio, al final, de todos, en beneficio inclusive de las mismas personas que fueron rechazadas y “odiadas”. Es mucho más complicado de lo que se cree. Y probablemente eso ya fue muy enrevesado; pero el punto es que Dios no odia a Esaú en el sentido que nosotros podríamos decirlo.

NP: Para comenzar a profundizar en el tipo de universalismo que propones, tú no estás hablando de una especie de universalismo pluralista, que todos los caminos conducen a Dios.

RP: No.

NP: Estás hablando de salvación a través de Jesús.

RP: Sí. Lo que digo es que, para un universalista cristiano, sólo se puede concebir la salvación a través de Jesús. No hay ninguna salvación fuera de eso. Lo que estoy diciendo es que al final todo el mundo encontrará la salvación a través de Jesús. Sigue leyendo

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Evangélico y ¿universalista? Entrevista al teólogo Robin Parry (1)

robinparry

Siguiendo con el tema de las distintas interpretaciones de los textos bíblicos acerca del infierno (por ejemplo aquí, aquí y aquí) les dejamos la primera parte de esta entrevista en Nomad Podcast a Robin Parry, un teólogo inglés a quien ya presentamos en este espacio y que es una persona muy interesante, aguda y también humilde en sus planteamientos, y hoy por hoy uno de los defensores más importantes del universalismo cristiano como una forma aceptable dentro de ese espectro de creencias. La descripción en la página de Nomad dice más o menos así: “Robin Parry es un evangélico, pero a diferencia de la mayoría de los evangélicos no cree que el infierno y la muerte es el final de la historia para la mayoría de la humanidad. En cambio, cree que la Biblia enseña que, en última instancia, todos seremos reconciliados con Dios y disfrutaremos de la eternidad con él”.

Robin Parry tiene un doctorado en teología por la universidad de Gloucestershire, Reino Unido. Es editor en Wipf & Stock Publishers, y autor de varios libros, entre ellos uno sobre la adoración basada en la Trinidad (2005), un comentario sobre las Lamentaciones de Jeremías (2010), y más cercano a este tema, The Evangelical Universalist [El universalista evangélico] (2006), escrito bajo el pseudónimo Gregory McDonald (por Gregorio de Nisa y George McDonald, ambos conocidos por sus puntos de vista favorables al universalismo) para proteger la reputación de la editorial donde entonces trabajaba y también la de su libro Worshipping Trinity [Adorando a la Trinidad].

Ojalá disfruten esta interesante conversación (en un tema controversial y en el que es necesario repensar los conceptos).


NP: Robin, bienvenido a Nomad Podcast.

RP: Muchas gracias.

NP: Gracias por el almuerzo.

RP: Fue muy agradable.

NP: Quizá podrías comenzar presentándote a nuestra audiencia.

RP: Está bien. Soy Robin Parry. Soy editor en una editorial en Estados Unidos (ellos están en Estados Unidos, yo vivo en el Reino Unido). Soy el esposo de una esposa (risas), el padre de dos hijas, y tengo un gato de tres patas llamado Monty.

NP: ¿En serio tienes un gato de tres patas?

RP: Sí, está por ahí en algún lugar; y cojea muy bien y es muy feliz con sus tres patas

Por diversión escribo libros de teología; uno de ellos se hizo conocido —lo escribí con un pseudónimo, Gregory McDonald— y es un argumento a favor del universalismo cristiano.

NP: Ya todos saben quién es el verdadero autor.

RP: Sí, todos saben. Salí a la luz hace un par de años.

NP: ¿Qué crees que es un “evangélico” y qué crees que es un “universalista”?

RP: Por “evangélico” me refiero —uso el término de manera bastante amplia— primero, diría, a un cristiano ortodoxo según los credos, que cree la mayor parte de las cosas que todos los cristianos creen: creación —por lo que no me refiero a creacionismo, significa sólo que Dios creó todo—, la encarnación de Cristo, la resurrección, la ascensión, etc. Todas las cosas normales que los cristianos creen en todas partes. También tenemos una visión elevada de las Escrituras, que nuevamente es sólo una creencia cristiana tradicional: la Escritura es inspirada y autoritativa, aunque no quisiera ser demasiado prescriptivo acerca de cómo exactamente debe entenderse eso.

También es “evangélico” en un sentido diferente, en que el evangelio es la Buena Nueva, así que el universalismo evangélico como yo lo entiendo —diré lo que es “universalismo” en un momento— tiene que ser un universalismo que salga de los evangelios, algo centrado en los evangelios. Por lo tanto, para mí, un evangélico es alguien centrado en los evangelios, un cristiano ortodoxo común y corriente, con una visión elevada de la Escritura.

Y un universalista es alguien que cree que Dios reconciliará un día a todas las personas consigo mismo. Un universalista cristiano cree que a través de Cristo —a través de Cristo— Dios reconciliará a todos consigo mismo, al final.

NP: ¿Es ortodoxo el universalismo?

RP: Depende lo que quieras decir. Es compatible con la ortodoxia, no ortodoxo como tal. Déjenme aclarar eso. Hay algunos puntos de vista, algunas creencias que son centrales para la fe de los cristianos ortodoxos, por ejemplo, que Cristo murió y resucitó, etc. Están en los credos, y ser ortodoxo, entre otras cosas, significa creerlas.

El universalismo no está en los credos, y tampoco debería estarlo, así que no es un requisito para la ortodoxia, no es lo que llamaríamos un dogma. Es algo sobre lo que las personas pueden tener distintas opiniones, y durante la iglesia primitiva había distintos puntos de vista sobre este tema.

Yo sostengo que el universalismo ocupa un espacio intermedio entre la herejía y el dogma: no es herético, no está fuera de los límites de la ortodoxia, pero tampoco es un tema central para la ortodoxia. Es algo que los cristianos ortodoxos pueden creer y seguir siendo ortodoxos. Pero la verdad es que la mayoría de los cristianos ortodoxos, históricamente hablando, no han sido universalistas, y algunos de ellos de forma equivocada piensan que es herético. Sigue leyendo

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Dios, el infierno, y la parábola del hombre enamorado

Michael Hardin y Sharon Baker

«Hay una historia que cuenta Michael Hardin —escribe sobre ella en La vida impulsada por Jesús— donde compara a Dios con un hombre que ama a una mujer.

El hombre ama a esta mujer, y le dice:

“Quiero casarme contigo, quiero estar toda la vida contigo. Te amo: haré todo por ti, te trataré bien, te apoyaré cuando estés en problemas, estaré allí cuando estés triste. Seré tu compañero constante, tu mejor amigo para siempre, no hay nada que pidas que no haré, te amo tanto que toda mi existencia estará dedicada a ti. Tanto así te amo y quiero estar contigo para siempre… pero si tú no correspondes a mi amor, te arrepentirás para siempre del día que me rechazaste: voy a hacer tu vida tan miserable que te gustaría estar muerta”.

Eso es lo que decimos de Dios cuando hablamos de castigo eterno en el infierno».

[Sharon Baker, teóloga y escritora cristiana estadounidense, en entrevista con Nomad Podcast (minuto 09:30 y ss.)]


La cita anterior plantea una serie de problemas a cómo muchos cristianos piensan en Dios y la doctrina del infierno: ¿es correcto describirla sólo como una “venganza” de un dios que se comporta como un celópata? ¿Qué hay de la duración ilimitada que usualmente implica la palabra “eterno”? ¿Es justo aplicar un castigo infinito a pecados finitos? Si en el Nuevo Testamento Jesús dice que hay que hacer el bien a los que nos aborrecen y perdonar hasta setenta veces siete, incluso a nuestros enemigos (Mateo 5:43-45; 18:21-22; Lucas 23:34), ¿por qué Dios no perdona también a sus enemigos? Si Dios es amoroso y justo a la vez, ¿el infierno es Dios siendo justo pero no amoroso? ¿Hay formas mejores de pensar el infierno? ¿Es esto realmente lo que enseñan los autores bíblicos acerca del destino último de (¿algunos?) seres humanos?

Todas estas son preguntas quizá incómodas para algun@s, pero necesarias, ya que la forma en que pensamos acerca de Dios, el infierno, o el uso de la violencia como correctivo y/o castigo influye sobre nuestras convicciones políticas, sociales, la crianza de nuestros hijos, el cómo tratamos a los demás, y un largo etc. Como es habitual en este espacio, la invitación no es a cambiar de punto de vista (aunque puede ser que alguien necesite hacerlo), sino a examinar el porqué creemos lo que creemos: ¿tiene fundamentos o requerimos un ajuste? (Los comentarios son bienvenidos).

En entregas posteriores comenzaremos a examinar estas y otras preguntas, comenzando por qué significa “eterno” en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Como adelanto, podemos señalar que entender el concepto como “duración ilimitada de tiempo” es cuando menos problemático. El sentido que tenían las palabras que traducimos en español como “eterno”, qué otras interpretaciónes son posibles y qué implicancias tienen para el estudio de la Biblia, lo iremos desarrollando de aquí en adelante.

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¿Cómo fue que la Biblia se volvió santa? Entrevista al historiador M. Satlow

En estos días estoy leyendo un excelente libro llamado How the Bible became Holy [Cómo la Biblia se volvió santa] acerca de la historia del texto bíblico (A.T.) entre los siglos IX a.C. y III d.C. aprox., y que trata dos temas muy interesantes: cómo fue que la Biblia consiguió ser reconocida como con “autoridad” o “autoritativa” entre los judíos primero y luego entre los cristianos, y qué significaba exactamente esa autoridad cuando los textos fueron escritos (y en sus primeros siglos de circulación) y si eso es lo mismo que actualmente algunos cristianos entienden por “la autoridad de la Escritura”. Como adelanto del libro y de las principales tesis expuestas, va abajo la traducción de una entrevista a su autor (esta trata sobre todo de cómo los judíos manejaron sus textos sagrados; no se hace referencia al cristianismo primitivo, pero cuando llegue a esa parte del libro, postearé algo al respecto). Michael L. Satlow, es profesor de la Brown University, EE.UU. Enlace original (en inglés) aquí. Disfruten.

HowTheBibleBecameHolyEl título de su nuevo libro, How the Bible Became Holy, implica que la Biblia no fue percibida como santa —en otras palabras, con autoridad— desde el primer momento. ¿Es eso correcto?

Sí. La perspectiva estándar ha sido durante mucho tiempo que los textos bíblicos se convirtieron en autoritativos, más o menos, en su momento de composición. Esta opinión predominante se basa principalmente en las propias fuertes reivindicaciones de la Biblia respecto a la autoridad. Mi propia investigación sobre el tema, sin embargo, apunta a conclusiones diferentes y más complejas.

Para empezar, tenemos que pensar en forma más amplia de lo que significa decir que la Biblia era “autoritativa”. Los textos que finalmente se convirtieron en parte de la Biblia fueron entendidos por los diferentes lectores de maneras muy diferentes. Yo etiqueto los tres tipos principales de autoridad que varios lectores dieron a los textos como normativa, literaria, y de oráculo.

En el contexto bíblico, la autoridad normativa es tomar o justificar una acción porque “la Biblia dice que debemos hacerlo”, por ejemplo, cuando aplicamos el mandamiento “Ama a tu prójimo como a ti mismo” en nuestras interacciones con los demás.

Autoridad literaria es el fenómeno común de los autores de utilizar textos anteriores como modelos para otros nuevos.

En el antiguo Israel, había una clase profesional de escribas. Mientras que realizaban sobre todo el trabajo rutinario de los burócratas, también formaban una especie de literatos, una clase profesional que leía las obras de los demás y escribían los unos para los otros. Como parte de su formación, los escribas copiaban y modificaban textos anteriores. Por lo tanto, muchos de los textos bíblicos comenzaron como ejercicios de escribas, no como los códigos legales normativamente autoritativos que decían ser. Éxodo 20-23, por ejemplo, que contiene lo que los expertos llaman el Código de la Alianza, fue escrito originalmente como un ejercicio de escriba. Escribas posteriores utilizaron e improvisaron sobre ese texto como parte de su propia formación y esto se convirtió en el núcleo del libro de Deuteronomio. ¡Pocos fuera de la élite de escribas siquiera sabían que estos textos existían!

El tercer tipo de autoridad, la autoridad de oráculo, es la idea de que el texto contiene un mensaje del ámbito divino, por lo general acerca del futuro. A lo largo de la Antigüedad, este fue el sentido principal en que la Biblia fue percibida como “santa”. Cuando, por ejemplo, Oseas profetizó la destrucción del Reino del Norte de Israel en el siglo VIII a.C., él resultó estar en lo correcto, y por lo tanto su libro fue preservado. La mayoría de las profecías que resultaron erróneas fueron rechazadas, aunque algunas lograron entrar.

DeverLivesOrdinaryPeopple¿Cómo sabemos que el pueblo judío no percibía inicialmente a la Biblia Hebrea como santa en el sentido normativo?

Simplemente, la mayoría de los hijos de Israel y sus descendientes inmediatos (que comenzaron a identificarse como judíos después del siglo V a.C.) no podía leer. La tasa de alfabetización fue excesivamente baja en toda la Antigüedad. Esto no significa necesariamente que las personas no sabían de estos textos de escribas o no los habían oído recitados por otros, pero incluso si conocían las historias bíblicas, no habría sido porque las historias estaban en la Biblia; las personas las habrían aprendido exclusivamente por vía oral. No habrían escuchado estos textos recitados en el templo, que llevaba a cabo sus sacrificios en silencio; las sinagogas no existían en la tierra de Israel antes del siglo I a.C. Y es poco probable que la gente en la Antigüedad, que daba autoridad a la costumbre establecida —hacer lo que su familia y su aldea habían hecho siempre—, hubiera anulado sus tradiciones basados en una tradición oral que aparecía también en un texto que ni siquiera podían leer. Más específicamente, existe poca evidencia de toda la Antigüedad de que los judíos consultaran textos para su comportamiento normativo. De hecho, la Biblia está repleta de innumerables ejemplos de justo lo contrario: gente haciendo caso omiso de las normas bíblicas.

Además, contamos con un número significativo de papiros legales escrito por judíos en Egipto del siglo II a.C. al siglo I d.C., y ninguno demuestra la conciencia de una ley judía distintiva, a pesar de que en ese momento otros escritos muestran que habían comenzado a adquirir cierto conocimiento de los textos bíblicos. Incluso por el siglo I d.C., cuando las sinagogas llegaron a la tierra de Israel, el conocimiento de las Escrituras era irregular y su autoridad aún no desplazó la  costumbre. Jesús, por ejemplo, tenía un conocimiento muy limitado de la Escritura.

¿El liderazgo judío siempre trató de dar autoridad normativa a algunos textos bíblicos?

Sí, pero sus esfuerzos fracasaron en gran medida. Dos ejemplos:

En el siglo VII a.C., Josías, rey de Judá, instituyó una política de reformas religiosas que se basó en el descubrimiento de un texto más antiguo que se había encontrado durante las renovaciones del templo de Jerusalén. Cabe destacar que este texto era el núcleo del Deuteronomio, que hasta entonces había estado enterrado en el templo, desconocido y sin leer. El relato bíblico es sesgado —es muy claro que su autor deseaba promulgar la llamada de Josías a centralizar el culto religioso alrededor del templo y eliminar las imágenes de deidades (“ídolos”)— pero incluso este autor subjetivo tuvo que admitir que las reformas de Josías fracasaron rápidamente, abandonadas incluso por su propio hijo.

Avancemos rápidamente 200 años más o menos hasta Esdras el escriba, que regresó a Jerusalén desde Babilonia a mediados del siglo V a.C. Funcionario de los persas, que recientemente habían conquistado Babilonia, llegó a Jerusalén armado con una copia de algo parecido a parte de nuestra Torá (los especialistas debaten exactamente qué) e intentó usar su autoridad para disolver los matrimonios mixtos a que se oponía. El libro de Esdras deja en claro que los esfuerzos de Edras no llegaron a ninguna parte.

LosMacabeosMoviePoster¿Qué cambió para que la Torá comenzara a tener autoridad normativa?

Esta forma aceptada de hacer las cosas fue alterada en el siglo II a.C. con la revuelta de los Macabeos, que dio lugar al establecimiento de los Macabeos y sus descendientes, los Asmoneos, como sacerdotes y luego también como reyes de Judea. Los Asmoneos, que se unieron en un grupo conocido como saduceos, no confiaba en los fariseos, la aristocracia más antigua, que controlaba el ritual del Templo. Los saduceos utilizaron textos para argumentar en contra de la costumbre y demostrar que los fariseos corrían el riesgo de provocar la ira de Dios por no seguir los protocolos de pureza ritual en el templo.

Los saduceos resultaron en gran medida victoriosos en esta lucha por el poder, y como resultado, comenzaron a difundir la idea de que la Torá tenía autoridad normativa. Por el siglo I a.C., sinagogas empezaron a aparecer en la Jerusalén saducea, y desde allí se extendieron a otras partes de Judea y Galilea. En las sinagogas, los judíos comenzaron a escuchar estos textos por primera vez.

Cerca de un siglo después de la destrucción del Templo de Jerusalén en el año 70 d.C., los fariseos y los saduceos se fusionaron en el grupo que se llamaba a sí mismos rabinos. Para los rabinos, poco era más importante que la Torá, que para ellos significaba la revelación completa de Dios, escrita y no escrita. Un rollo de la Torá no fue pensado como un texto para ser leído y consultado con facilidad, sino como un objeto tan santo que tenía que ser hecho prácticamente inaccesible. Vemos hoy su influencia en la forma reverente en que tratamos a los rollos de la Torá, que no son simplemente para leer en los momentos de ocio. Un rollo de la Torá es más importante como objeto sagrado de lo que es como texto. Cuando alguien desea consultar la Torá por el contenido, él o ella saca un libro impreso, no la Torá misma.

Con el tiempo, en los siglos siguientes, la Biblia, además de la literatura rabínica, se hizo cada vez autoritativa entre los judíos. Sin embargo, varias versiones similares de ella estaban en circulación, y cuando se trata de autoridad normativa, incluso pequeñas diferencias pueden ser importantes. Hubo que esperar hasta el siglo XI d.C. para que los judíos finalmente se pusieran de acuerdo en la versión exacta de la Biblia que tenemos hoy.

Usted dijo que la autoridad de oráculo ejerció la mayor fuerza en la Antigüedad. ¿Cómo es eso?

La autoridad de oráculo a la vez venera un texto y utiliza ese texto para asignar poder, prestigio y autoridad en sus intérpretes.

Este tipo de pensamiento era un lugar común en el Mundo Antiguo —de hecho, condujo a la formación de la mayoría de las principales religiones del mundo. En el cristianismo, por ejemplo, la cuestión de quién tenía la autoridad para interpretar el verdadero significado de la Escritura creó la crisis que llevó a la Reforma y el desarrollo del protestantismo.

¿Cómo utilizaron los rabinos su autoridad interpretativa?

Afirmaron poseer las habilidades para extraer el verdadero significado del texto divino.

Un ejemplo puede verse en la interpretación de los rabinos del mandamiento bíblico, “No cocer el cabrito en la leche de su madre”, que aparece en la Torá fuera de cualquier contexto claro. Reclamando para sí la autoridad de la interpretación, los rabinos llegaron a la conclusión de que Dios estaba ordenando a los judíos separar toda la carne —como esa de un cabrito— y los productos lácteos.

The Swearing-in ceremony.¿Juega la autoridad de oráculo un papel vital en la sociedad secular moderna?

Sí. La autoridad de oráculo necesita una comunidad de intérpretes, expertos reconocidos que revelan el verdadero significado de un texto desconcertante. Veo eso en el Tribunal Supremo de Estados Unidos, donde la Constitución es tratada a menudo como una especie de texto sagrado, cuyo verdadero significado es revelado por el Tribunal. Cada vez que un grupo pone un texto en su centro y luego le da el poder de interpretarlo a un grupo más pequeño, estamos viendo el impacto de la autoridad de oráculo.

Y la autoridad normativa en la actualidad ejerce una fuerza más fuerte en el ámbito secular de lo que nunca hizo. EE.UU. es una nación de leyes escritas, desde la Constitución para abajo, y su ciudadanía fusiona de forma natural la escritura, la autoridad y la ley. La idea misma de una nación que puede ser construida en torno a un texto surgió del profundo respeto que sus fundadores otorgaron a la autoridad de los textos. Los estadounidenses son extraordinariamente diversos, y sin este compromiso con dicha autoridad, me pregunto si podríamos funcionar juntos como un solo pueblo.

Los textos también ejercen una fuerte influencia en nuestra vida cotidiana. En el lugar de trabajo, por ejemplo, se espera de muchos de nosotros que sigamos memorandos y declaraciones de misión. En casa, a menudo cocinamos con recetas escritas. Y en la sinagoga, cuando oramos, normalmente usamos un Sidur (libro de oraciones).

En la Antigüedad, por el contrario, era raro que textos de cualquier tipo —incluso los cívicos— fueran considerados normativos. La autoridad normativa personal de un texto es en gran medida una idea rabínica.

¿Está diciendo que los rabinos fueron en gran parte responsable de la autoridad normativa que damos por sentado hoy en día?

Sí. Fue el método de interpretación rabínica de los textos bíblicos, desarrollado a lo largo de milenios, lo que elevó la autoridad de los textos por sobre la costumbre.

En nuestros días, los textos son parte tan integral de nuestras vidas y comunidades, que a veces es difícil para nosotros imaginar un mundo en el que jugaban poco o ningún papel. Este es quizás el mayor legado de la Biblia: la noción radicalmente inverosímil que uno puede construir una comunidad, una religión, una cultura, e incluso un país en torno a un texto.

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Entrevista a N. T. Wright: por qué el cielo no es lo que nos han dicho

N. T. Wright

Esta entrada es una especie de continuación natural de la anterior acerca del “rapto”, y responde a la pregunta de, si no hay rapto, ¿entonces qué? ¿Cuál es el futuro que prevé el Nuevo Testamento, y la verdadera esperanza de los cristianos? ¿Es sólo irse al cielo, abandonando el cuerpo físico? ¿Tienen algo que ver la resurrección y la nueva creación, los nuevos cielos y la nueva tierra, mencionados en los evangelios, las cartas de Pablo y Apocalipsis? En esta entrevista en la revista Time (2008), el especialista en el Nuevo Testamento N. T. Wright esboza la respuesta a estas interrogantes. Recomendamos su lectura atenta, y para profundizar este video y su libro Sorprendidos por la esperanza. Enlace original de la entrevista (en inglés) aquí.

por David Van Biema

N. T. “Tom” Wright es una de las figuras más formidables en el mundo del pensamiento cristiano. Como obispo de Durham [se retiró en 2010], es el cuarto clérigo de más alto rango en la Iglesia de Inglaterra y un jugador importante en la dividida Comunión Anglicana mundial; como académico y teólogo bíblico ha sido profesor en Cambridge y es un héroe para los cristianos conservadores en todo el mundo por su libro de 2003 La resurrección del Hijo de Dios, que argumentó enérgicamente en favor de una interpretación literal de ese evento.

SorprendidosPorLaEsperanzaPor lo tanto, es una especie de sorpresa que Wright no crea en el cielo, al menos no en la forma en que millones de cristianos entienden el término. En su nuevo libro, Sorprendidos por la Esperanza (HarperOne), Wright cita un libro para niños de la primera dama de California Maria Shriver llamado What’s Heaven? [Qué es el cielo], que lo describe como “un hermoso lugar donde te puedes sentar en las nubes suaves y hablar… Si eres bueno durante toda tu vida, entonces vas [allí]… Cuando tu vida se termina aquí en la tierra, Dios envía ángeles para llevarte al cielo para estar con él”. Eso, dice Wright es un buen ejemplo de “lo que no decir”. La verdad bíblica, continúa, “es muy, muy diferente”.

Wright, de 58 años, habló por teléfono con David Van Biema, de TIME.

TIME: En un momento dado usted llama a la opinión común del cielo una “distorsión y disminución grave de la esperanza cristiana”.

Wright: Realmente lo es. A menudo he oído a la gente decir: “Me voy al cielo pronto, y no voy a necesitar este estúpido cuerpo allí, gracias a Dios”. Eso es una distorsión muy perjudicial, tanto más por ser sin querer.

TIME: ¿Cómo así? Parece una forma de pensar típica.

Wright: Hay varios aspectos importantes en que no está apoyada por el Nuevo Testamento. En primer lugar, el tiempo. En la Biblia se nos dice que mueres, y entras en un estado intermedio. San Pablo es muy claro en que Jesucristo ya ha resucitado de entre los muertos, pero que nadie más lo ha hecho todavía. En segundo lugar, nuestro estado físico. El Nuevo Testamento dice que cuando Cristo regrese, los muertos van a experimentar una vida nueva: no sólo el alma, sino nuestros cuerpos. Y finalmente, la ubicación. En ningún punto los relatos de la resurrección en los cuatro evangelios dicen: “Jesús ha resucitado, por lo tanto, todos vamos al cielo”. Se dice que Cristo viene aquí, para unir el cielo y la tierra en un acto de nueva creación.

TIME: ¿Hay algo más en la Biblia sobre el período entre la muerte y la resurrección de los muertos?

Wright: Sabemos que vamos a estar con Dios y con Cristo, en reposo y siendo reanimados. Pablo escribe que va a ser consciente, pero en comparación con estar físicamente con vida, será como estar dormido. La Sabiduría de Salomón, un texto judío de aproximadamente la misma época que Jesús, dice que “las almas de los justos están en las manos de Dios”, y esa parece ser una manera poética de plantear la interpretación cristiana, también.

TIME: ¿Pero no es donde está la verdadera acción, por así decirlo?

Wright: No. Nuestra cultura está muy interesada en la vida después de la muerte, pero el Nuevo Testamento está mucho más interesado en lo que yo he llamado la vida después de la vida después de la muerte, en la resurrección final en los nuevos cielos y la nueva tierra. La resurrección de Jesús marca el comienzo de una restauración que él va a completar a su regreso. Parte de esto será la resurrección de todos los muertos, que “despertarán”, se les darán cuerpos y participarán en la renovación. John Polkinghorne, físico y sacerdote, lo ha expresado así:

“Dios va a descargar nuestro software en su hardware hasta el momento en que nos de un nuevo hardware para ejecutar el software de nuevo por nosotros mismos”.

Eso dice dos cosas muy bien: que el período después de la muerte es un período en el que estamos en la presencia de Dios, pero no estamos activos en nuestros propios cuerpos, y también que la transformación más importante será cuando estemos de nuevo con cuerpos y administrando el reino de Cristo.

TIME: Esto es bastante diferente de la interpretación común. ¿Algunos versículos bíblicos contribuyen a nuestra confusión?

Wright: Está Lucas 23, donde Jesús dice al buen ladrón en la cruz, “Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Pero en Lucas, sabemos en primer lugar que Cristo mismo no será resucitado por tres días, por lo que el “paraíso” no puede ser una resurrección. Tiene que ser un estado intermedio. Y los capítulos 4 y 5 de Apocalipsis, donde hay una visión de adoración en el cielo, que la gente se imagina describe nuestra adoración al final de los tiempos. De hecho, describe la adoración que está ocurriendo en este momento. Si lees el libro, se ve que al final no tenemos una descripción de los cielos, sino, como he dicho, de los nuevos cielos y la nueva tierra unidos.

TIME: ¿Por qué, entonces, hemos leído mal esos versículos?

Wright: En un principio, tiene ver con la traducción de las ideas judías al griego. El Nuevo Testamento es profundamente judío, y los judíos habían estado intuyendo desde hace algún tiempo una resurrección final, física. Ellos creían que el mundo del espacio, el tiempo y la materia está en un caos, pero sigue siendo básicamente bueno, y que Dios finalmente solucionará el problema y lo pondrá nuevamente al derecho. La creencia en esa bondad es absolutamente esencial para el cristianismo, tanto teológica y moralmente. Pero los cristianos de habla griega influidos por Platón vieron nuestro cosmos como en mal estado, deforme y lleno de mentiras, y la idea no era arreglar las cosas, sino escapar de él y dejar atrás nuestros cuerpos materiales. La Iglesia en su mejores momentos siempre ha vuelto de nuevo hacia el punto de vista hebreo, pero ha habido momentos en los que la visión griega fue muy influyente.

TIME: ¿Puede darnos algunos ejemplos históricos?

Wright: Dos de los más obvios son la gran poesía de Dante, que pone un Cielo, el Purgatorio y el Infierno inmediatamente después de la muerte, y el Juicio Final de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, que retrata el cielo y el infierno como destinos finales iguales y opuestos. Ambos tuvieron una enorme influencia en la cultura occidental, tanto es así que muchos cristianos piensan que eso es cristianismo.

TIME: Pero no lo es.

Wright: Nunca, en ningún punto los evangelios o Pablo dicen que Jesús ha resucitado, y por lo tanto nosotros vamos al cielo. Todos dicen, Jesús ha resucitado, por lo tanto, la nueva creación ha comenzado, y tenemos un trabajo que hacer.

TIME: Eso suena mucho como… trabajo.

Es más emocionante que estar escuchando música agradable. En Apocalipsis y las cartas de Pablo se nos dice que el pueblo de Dios en realidad va a gobernar el nuevo mundo en nombre de Dios. La idea de nuestra participación en la nueva creación se remonta al Génesis, cuando se supone que los seres humanos estén gobernando el jardín y cuidando de los animales. Si transpones eso hasta el final, es una imagen como la que se obtiene al final de Apocalipsis.

TIME: Y se relaciona con lo que usted ha escrito sobre que todo esto tiene una dimensión moral.

Wright: Con eso, y la idea de la resurrección física que la gente niega cuando hablan de que sus “almas van al cielo”. Si la gente piensa “mi cuerpo físico no importa mucho”, ¿a quién le importa lo que hago con él? Y si la gente piensa que nuestro mundo, nuestro cosmos, no importa mucho, ¿a quién le importa lo que hacemos con él? Gran parte del cristianismo “tradicional” da la impresión de que Dios tiene reglas arbitrarias sobre cómo debes comportarte, y si las desobedeces vas al infierno, en lugar de ir al cielo. Lo que el Nuevo Testamento dice realmente es que Dios quiere que seas un ser humano renovado ayudándole a renovar su creación, y su resurrección fue la campanada de apertura. Y cuando él vuelva a cumplir el plan, no vas a ir hasta allá con él, él va a venir aquí abajo.

TIME: Eso es muy diferente de, digamos, la visión de los libros Left Behind [Dejados atrás].

Wright: Sí. Si va a haber un Armagedón, y todos ya estaremos en el cielo o raptados justo a tiempo, en realidad no importa si tienes gases de efecto invernadero o lluvia ácida antes de eso. O, para el caso, si bombardeas a civiles en Irak. Lo que realmente importa es salvar almas para ese cielo sin cuerpo.

TIME: ¿Alguien a quien le ha hablado ha expresado decepción por la pérdida de la antigua visión?

Wright: Sí, es posible decepcionarse en el caso de quienes recientemente han pasado por la muerte de alguien que aman y que quieren simplemente estar con ellos. Y yo diría que eso es comprensible. Pero el final de Apocalipsis describe una maravillosa participación humana en el plan de Dios. Y en casi todos los casos, cuando he explicado esto a la gente, hay una sensación de emoción y de, “¿Por qué no nos han dicho esto antes?”

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El éxodo desde Egipto: entrevista a Gerardo Jofre, especialista en arqueología bíblica

De alguna manera, este audio que me enviaron a la página de Facebook quedó en el olvido durante meses. Una lástima porque resultó ser una entrevista altamente informativa y entretenida, que trata de temas como la figura de Moisés, el estado de la cuestión respecto a la arqueología del éxodo, y un largo etc. Corrigiendo ese error, ahora la comparto con Uds. Muchas gracias al contertulio Jorge Onsulve Orellana (presentador del espacio La Fábrica de la Ciencia, donde se emitió la entrevista) por el dato. Gerardo Jofre es Miembro de la Asociación Española de Canonistas, Abogado y Graduado Social, y colaborador en el Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia, editado por Alfonso Ropero Berzosa y publicado por Editorial Clie. Disfruten.

También pueden descargarlo aquí.

Relacionado con el tema, ver la ponencia de Richard E. Friedman “El éxodo basado en las fuentes mismas”, y los documentales “José y su túnica multicolor” y  “Josué y la batalla de Jericó” en nuestro canal de Youtube.

moisesbaculoroca

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Una visión histórica de la crucifixión de Jesús – Entrevista a John Dominic Crossan

En este Viernes Santo les traemos la transcripción y traducción de una entrevista a John Dominic Crossan, uno de los mayores especialistas en el Nuevo Testamento en la actualidad, por Terry Gross en el programa radial Fresh Air de la NPR (la radio pública de EE.UU.),  del 1 de Abril de 2004. Debido a su extensión, agrupamos las preguntas en las categorías que se listan abajo, haciendo click sobre ellas irán a la parte correspondiente de la entrevista. Si lo prefieren, pueden descargar aquí el mp3 original. Disfruten.


1. Tipos de crucifixión. ¿A quiénes se crucificaba?

2. Función y objetivos de la crucifixión romana.

3. La crucifixión en la patria judía en el siglo I d.C: Flavio Josefo.

4. La crucifixión de Jesús en el contexto del siglo I.

5. Cruz y Resurrección como símbolos del cristianismo primitivo.

6. Crossan y la resurrección de Jesús.

7. La tumba de Jesús: los relatos de los evangelios.

8. Crossan comenta “La pasión de Cristo” de Mel Gibson.

9. Pilato, los sumos sacerdotes judíos y la muerte de Jesús.

10. El pasado de Crossan como monje católico.

GROSS: […] ¿Por cuánto tiempo fue utilizada la crucifixión como una forma de ejecución?
CROSSAN: La crucifixión se practicó como forma, como diría yo, de terrorismo de estado, durante siglos antes de hacerse tristemente célebre bajo los romanos.

GROSS: ¿Y quiénes la practicaban?
CROSSAN: Básicamente, los cartagineses lo hacían; los griegos lo hacían. Fue una de las sanciones supremas inventadas en y alrededor del mundo mediterráneo.

GROSS: Me sorprendió leer en uno de sus libros que hubo durante un tiempo una práctica judía de la crucifixión. ¿Por qué razón?
CROSSAN: Hay una diferencia entre lo que yo llamo crucifixión viva y crucifixión muerta. En la crucifixión muerta, la persona, el criminal era muerto, por ejemplo, por garrote o estrangulado y luego literalmente el cuerpo era colgado como una advertencia, colgado muerto, en otras palabras, y parece haber una tradición de eso en algunas de las fuentes judías. La crucifixión romana era crucifixión viva. En otras palabras, la persona era empalada en la cruz o en un poste en vida y se la dejaba morir en esa posición.

GROSS: ¿Quiénes eran algunas de las personas que por lo general eran castigadas con la crucifixión?
CROSSAN: En general, sobre todo en la situación romana, se puede decir casi definitivamente que era casi sinónimo de ejecución de esclavos. Era una advertencia a otros esclavos de no huir, no cometer un crimen; por supuesto, de no matar a su amo o ama, y algo era extremadamente público. Su punto no era tanto la cantidad de sufrimiento, aunque por supuesto era un sufrimiento horrible, sino que era una advertencia pública. Uno estaba literalmente colgado como un cartel: “no hagas lo que esta persona hizo o acabarás como ella”. Así que era en su mayoría para las clases bajas y especialmente para los esclavos.
(Volver arriba)

GROSS: Usted dice que en la época romana la crucifixión era una de las tres formas principales de pena capital. Estaba la crucifixión, ser quemado vivo y alimentar a los leones.
CROSSAN: Los romanos hablaban de suprema supplicia, sanciones supremas, y realmente no las calculaban en términos de la cantidad de sufrimiento. En realidad las calculaban en términos de aniquilación. Así que ser crucificado, alimentar a las bestias, o ser quemado vivo, la función era que no quedara nada para enterrar. Así que cuando terminaran con tu cadáver, los familiares, los seres queridos, no tendrían nada que enterrar. No habría ninguna tumba donde podrían llorar, donde podrían ir a hacer el duelo, donde podrían siquiera, por decir algo, comer con el muerto amado. Querían aniquilarte y hacerlo públicamente.

GROSS: ¿Incluso con la crucifixión?
CROSSAN: La teoría detrás de la crucifixión en realidad era que te quedaras en la cruz hasta ser consumido por las bestias o animales salvajes. Por lo general, la crucifixión era lo suficientemente baja como para que las jaurías de perros que andan en lugares así todo el tiempo pudieran consumir tu cuerpo. Era una forma de aniquilación. Ahora bien, sabemos, por ejemplo, que hubo un caso en el siglo primero, porque hemos encontrado el hueso del talón de una persona crucificada con el clavo todavía en su lugar, y [sabemos] que esta persona fue enterrada honrosamente. Así que era posible, por supuesto. Ello dependía de si tal vez uno podía sobornar a los guardias o tener suficiente influencia como para conseguir que te entregaran el cuerpo. Entonces uno podía recuperar el cuerpo, pero en teoría, el propósito de la crucifixión era dejar el cuerpo allí hasta que no quedara nada. Sigue leyendo

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Elaine Pagels sobre el Apocalipsis y la literatura apocalíptica

Elaine PagelsLa historiadora Elaine Pagels, reconocida experta en las variantes gnósticas del Cristianismo primitivo, habla en esta entrevista (publicada originalmente en The Huffington Post) de la relación entre el Apocalipsis de Juan con otros textos apocalípticos. Debido a que es un libro peligroso por su contenido violento y segregador, el Apocalipsis no es para ser leído desde la perspectiva de los poderosos sino desde la de los perseguidos: es entonces cuando entrega esperanza para el futuro y no sólo destrucción, miedo y venganza. Enlace original (en inglés) aquí.

¿Por qué escribir sobre el libro del Apocalipsis?

Hace unos años, la gente interpretaba públicamente los acontecimientos actuales a la luz del libro del Apocalipsis, y al igual que mucha gente, me preocupaba la fusión de la religión y la política. Me habían enseñado que la separación entre la religión y la política ocurrió en la Ilustración. Pero hubo personas que trataron de crear una relación secular con el gobierno hace 2.000 años, y esas personas fueron los judíos.

En aquellos días, era natural que los vencidos adoraran a los dioses de los conquistadores. Los únicos que no lo hicieron fueron judíos. Me puse a pensar en el libro del Apocalipsis, que fue escrito por un profeta judío que también era un seguidor de Jesús, que odiaba al Imperio Romano. Me di cuenta de que el Apocalipsis podría ser una manera de reflexionar sobre la relación de la religión con la política.

¿Está diciendo que la gente que vivía entonces trataba de separar la cosmología de la religión de la política?

Separaron su devoción religiosa de su relación con un gobierno como el de Roma. No hay evidencia de que el autor del libro del Apocalipsis, Juan de Patmos, leyera ningún libro del Nuevo Testamento. No veo ninguna evidencia de que él supiera lo que había en los Evangelios o en las cartas de Pablo, que no creo que le hubieran gustado en absoluto.

Pero en lo que sí estaba inmerso, la literatura que él amaba, eran Isaías, Jeremías, Daniel y Ezequiel: los profetas. Y el libro está lleno de sus imágenes. Cuando dice que tenía visiones, son realmente visiones en la clave de esas profecías hebreas.

Y lo que dice es lo que Isaías y Jeremías dijeron acerca de Babilonia y Egipto. Los imperios malignos que conquistaron Israel y destruyeron el Primer Templo ahora son transferidos, en las visiones de Juan, a Roma, que destruyó el Segundo Templo y devastó la ciudad de Jerusalén. Así, Juan toma las mismas imágenes, como las bestias y la ramera, y las aplica a Roma.

Es un libro apocalíptico, ¿no?

El libro del Apocalipsis trata sobre el conflicto, la lucha entre las fuerzas del bien y del mal. El Espíritu de Dios, el Hijo del Hombre aparece a Juan y le expone cómo las fuerzas del mal, que se han apoderado del mundo en la forma de los ocupantes romanos, están a punto de ser destruidas, y que los ejércitos del cielo están a punto de regresar con Jesús llevándolos a una gran guerra, la batalla de Armagedón. Y así, se trata de una guerra del bien contra el mal. Es una narrativa muy poderosa.

¿Qué le sorprendió una vez que comenzó su investigación?

Lo primero a destacar es que el libro de Apocalipsis siempre ha causado una enorme controversia – incluso desde el momento en que fue escrito. Algunos dijeron que lo escribió un hereje, otros que un discípulo de Jesús. Fue el libro más controvertido del Nuevo Testamento. Martin Lutero quería desecharlo porque dijo que no hay Cristo en el.

Pero lo que realmente me sorprendió fue que no era un libro único. Había todo un torrente de “libros de apocalipsis” siendo escritos hace 2.000 años. Uno de mis favoritos se llama Apocalipsis de Esdras. Esdras fue un profeta judío escribiendo exactamente al mismo tiempo, hacia el año 90, y escribía angustiado por la destrucción de Jerusalén por los romanos y le preguntaba a Dios: “¿Cómo permites que esto le suceda a tu pueblo?” Y Esdras también habla de cómo Dios va a venir a juzgar al mundo y enviará a su Mesías, aunque Esdras no era cristiano y el Mesías no iba a ser Jesús. Pero hay muchos otros apocalipsis que se encontraron con los evangelios gnósticos. Sigue leyendo

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Antonio Piñero sobre Egipto y los orígenes del Cristianismo

Les traemos otro excelente material de Antonio Piñero, uno de los pocos académicos hispanoamericanos (lamentablemente) que se dedica a difundir en los medios los resultados de las investigaciones acerca de nuestro tema de interés.

Como quizá a varios el título de esta entrada les habrá hecho levantar una ceja (hay mucha basura dando vueltas, así que para que quede claro: no, no es acerca de teorías de la conspiración) va una muestra del audio hacia el minuto 02:30:

Antonio Piñero

P: ¿Se encuentra en la civilización egipcia, en toda su parte mistérica, en su parte religiosa, el origen del cristianismo, o gran parte de el, Antonio?

R: “No. Sinceramente, no, pero sí que influye en ideas sustanciales. Retrotraer el origen del Cristianismo en Egipto sería un absurdo desde el punto de vista histórico […] Se puede hablar, muy honestamente, de orígenes remotos de algunas de las ideas fundamentales del Cristianismo que son, a través del Judaísmo, dos fundamentales: una, la idea de pueblo elegido; y dos, la idea del rey, en concreto ya en el Cristianismo el Rey Mesías, muy relacionado con el concepto del Faraón Hijo de Dios en la religión egipcia.”

Así que ni piensen siquiera que Piñero dice que Jesús es una copia de Horus o alguna estupidez como ésa, acomódense y disfruten de esta interesante entrevista.

También pueden descargar este audio aquí.

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