¿Esperanza en el infierno? Entrevista al teólogo Robin Parry (2)

“Hagia Anástasis”, o Santa resurrección, con Cristo sacando a los muertos del infierno. Mosaico bizantino en la Basílica de San Marcos, Venecia (c. 1180-1200)

Segunda parte de la entrevista en Nomad Podcast al teólogo inglés Robin Parry, defensor del universalismo cristiano, la visión de que todas las personas alcanzarán la unión con Dios a través de Cristo, al final (pueden leer la primera parte aquí, y además escuchar más acerca de los puntos de vista de Parry en este video en nuestro canal de Youtube).

Robin Parry es autor (bajo un pseudónimo) de The Evangelical Universalist [El universalista evangélico], que puede ser el tratamiento más convincente hasta ahora a favor de esta postura, y además escribió el capítulo acerca del universalismo en un libro aparecido en marzo de este 2016 llamado Four Views On Hell [Cuatro puntos de vista acerca del infierno] de la editorial Zondervan (por cierto, Zondervan ha traducido algunos de sus títulos de su serie Cuatro puntos de vista acerca de… al español, ¿será muy inocente de mi parte esperar que traduzcan éste acerca del infierno? Por lo menos la esperanza es lo último que se pierde).


[…] NP: Lo que se sigue de eso es que Dios ama a todos, porque si salva a todos significa que ama a todos. ¿Qué pasa con los textos que dicen que no ama a todos, versículos que dicen cosas como que Dios odia al malvado, “A Jacob amé y a Esaú aborrecí”?

RP: “A Jacob amé y a Esaú aborrecí”. Eso es Malaquías, ¿no? ¿Cierto? Que Pablo cita en Romanos 9. Bueno, lo que se me ocurre a la primera es que Jacob y Esaú no son personas en estos pasajes. En Malaquías, “Jacob” es el pueblo de Israel, que desciende de Jacob, y “Esaú” es el pueblo de Edom, que desciende de Esaú. Tenemos aquí el uso de un modismo semítico, es un juego de palabras judío antiguo, por así decirlo, como cuando Jesús dice, “Si alguien viene a mí y no aborrece a su padre y a su madre, no puede ser mi discípulo”. Y uno piensa: “¿Qué? ¿Tienes que odiar a tus padres?” Pero eso es sobre interpretar el significado del lenguaje. Es una forma retórica de decir, “Su amor por mí tiene que ser tan fuerte que haga que incluso su amor por alguien que realmente aman, como sus padres, parezca odio en comparación”.

Así que cuando Dios dice “a Jacob amé y a Esaú aborrecí”, hay que ser muy cuidadoso de no creer que eso significa, en primer lugar, que odia al individuo Esaú (que en realidad en el libro de Génesis termina bastante bien, mucho mejor que Jacob en realidad, cuando se encuentran). También hay que darse cuenta de que cuando dice “aborrecí”, no significa odio en un sentido absoluto, sino que quiere decir que amó a uno más que el otro. Pero incluso entonces tienes que tener cuidado de lo que significa exactamente que Dios ame a uno más que al otro. En este caso, el amor de Dios es el amor en el pacto para su pueblo del pacto. Lo que quiere decir con “amor” es la forma en que actúa hacia ellos: bendición, etc.; y no actúa hacia Esaú y Edom en ese tipo de forma.

Por supuesto, entonces tenemos que poner esto en el contexto más amplio, que en Romanos 9 donde Pablo lo utiliza, las personas que son rechazadas y odiadas como Esaú —es un texto apreciado por los calvinistas, y yo diría totalmente incomprendido por la mayoría de ellos—, lo que pasa es que estas mismas personas, algunas de las cuales son israelitas, no aceptan al Mesías. Y Pablo está diciendo que ellos no son como Jacob, que son como Esaú, y que no son elegidas: son cortadas, rechazadas, desgajadas. Pero cuando se llega al capítulo 11, estas mismas personas que habían desgajadas, rechazadas, no elegidas, dice que pueden ser injertadas de nuevo, todavía son amadas a causa de los patriarcas, y ellas, de hecho, entrarán y serán salvas, etc.

De modo que, otra vez, lo que parece ser rechazo y odio, etc., es una forma temporal en que Dios está tratando a algunas personas, en beneficio, al final, de todos, en beneficio inclusive de las mismas personas que fueron rechazadas y “odiadas”. Es mucho más complicado de lo que se cree. Y probablemente eso ya fue muy enrevesado; pero el punto es que Dios no odia a Esaú en el sentido que nosotros podríamos decirlo.

NP: Para comenzar a profundizar en el tipo de universalismo que propones, tú no estás hablando de una especie de universalismo pluralista, que todos los caminos conducen a Dios.

RP: No.

NP: Estás hablando de salvación a través de Jesús.

RP: Sí. Lo que digo es que, para un universalista cristiano, sólo se puede concebir la salvación a través de Jesús. No hay ninguna salvación fuera de eso. Lo que estoy diciendo es que al final todo el mundo encontrará la salvación a través de Jesús.

NP: Pero entonces la pregunta es sobre si se necesita conocimiento explícito de Jesús. ¿Qué hay de la gente que nunca ha oído del evangelio?

RP: Esa es una interesante pregunta, aunque no tengo que responderla (risas). Permítanme explicar eso. Podría responderla de cualquier forma y no haría ninguna diferencia. Supongamos que dijera que es necesario tener un conocimiento explícito de Jesús y tener fe explícita en él, para ser salvo. Todavía podría seguir siendo universalista, porque todo lo que estaría diciendo es que al final… Déjenme ir atrás un poco. Obviamente, antes de morir, no todo el mundo ha oído de Jesús y tiene fe explícita en él, y eso es claro. Pero yo sostengo que es posible llegar a la fe y la salvación después de morir.

NP: Está bien. Evangelismo post-mortem.

RP: Evangelismo post-mortem. Así que yo creo que puedes ser salvado desde el infierno. Esa es un poco mi explicación. Podría ser que yo simplemente dijera que en algún momento todos en el infierno —si ese es el término que deseas utilizar— llegarán a la fe explícita en Cristo y a la salvación. Podría decir eso, o podría decir que es posible ser salvo a través de Cristo sin siquiera haber oído de él, en tanto respondas con fe y humildad a cualquiera que sea la revelación verdadera que tengas. Dios revela algo de sí mismo en todas partes, y siempre hay formas de acceso a alguna verdad acerca de Dios, nadie está completamente desprovisto de eso. Si respondes a eso en humildad, confianza, etc., entonces quizá Dios podría salvarte a través de Cristo de esa forma, sin que siquiera hayas oído de Cristo. Pero por supuesto, cuando te encontraras con Cristo, lo reconocerías.

NP: De nuevo en Romanos hay evidencia. Pablo habla sobre cómo Dios se ha revelado a toda la creación. ¿Revelado qué? ¿Lo suficiente para mandarte al infierno o salvarte?

RP: Sí, no es claro en Romanos 1, donde el poder de Dios (¿o es la sabiduría?)… Ciertamente su poder es revelado a través de las cosas hechas. No es claro que sea conocimiento suficiente para la salvación, y ese es el debate: ¿es esta revelación en la naturaleza un conocimiento suficiente para salvarte? Es una buena pregunta, una pregunta interesante, pero no es una que yo tenga que responder, porque podría ser universalista de cualquier forma que la responda. En el libro, tomé la opción de decir “supongamos que hay que tener fe explícita en Cristo”, porque se puede argumentar a favor del universalismo con eso, aunque luego por supuesto se puede modificar y hacerlo con este otro punto de vista.

NP: Entonces enfoquémonos en eso, en la idea de que las personas tienen una oportunidad después de la muerte. ¿Hay evidencia de eso en la Biblia?

RP: Es una buena pregunta. Hay; no mucha. El argumento que yo propongo es principalmente teológico, es decir, si nos fijamos en todas las cosas que están en la Biblia, lo que tenemos es varios textos en que algunas personas van al infierno, y tenemos otros textos donde todos van a ser salvos. Lo que yo digo es que ésta es una manera de unirlos: las personas que van al infierno, van al infierno —repito que no estoy cómodo con la palabra “infierno”, pero usémosla por ahora—, pero pueden ser salvados desde el infierno en algún momento, y por lo tanto ambos textos son verdad, ambos apuntan a algo que es verdad.

¿Hay algún ejemplo de esto en la Biblia? Bueno, éste soy yo con los textos diciendo que así pueden ser verdad los dos; y si ése es el caso, entonces tiene que haber salvación post mortem. Por supuesto, esto es una inferencia que estoy haciendo basado en el texto. Sin embargo, hay ciertas cosas que se podría decir que se acercan más, hay algunos textos ambiguos acerca de Cristo predicando a los espíritus encarcelados, etc., y no quiero elucubrar demasiado acerca de ellos, precisamente porque son ambiguos y han sido leídos de un montón de maneras diferentes. Aunque hay un muy buen libro que está por salir, acerca de la evangelización post mortem, que explora todo esto y dice que los textos no son decisivos pero que hay un argumento teológico muy fuerte a su favor.


En la siguiente entrega, Parry abordará la pregunta de si se puede salir del infierno una vez allí y de si hay ejemplos bíblicos de eso (!). Quedan tod@s invitad@s.

Categorías: Entrevistas, Traducciones | Etiquetas: , , | Deja un comentario

Navegador de artículos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.